lunes, 3 agosto 2020
Consultoría

Aduanas del mundo crean “carriles verdes” para enfrentar el COVID-19

Oficinas de aduanas de varios países del mundo han creado “carriles verdes” para agilizar la importación de medicinas y productos médicos que ayuden a enfrentar la pandemia del nuevo coronavirus (COVID-19).

A partir del 18 de marzo de 2020, el nuevo coronavirus que comenzó enfermando a pacientes en Wuhan, China, a principios de diciembre 2019, se extendió por todo el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), había alcanzado 202 países, áreas o territorios hasta el 28 de marzo, ocasionando 634,835 infecciones y 29,957 muertes.

En consecuencia, la pandemia ha propiciado una alta demanda de insumos, medicamentos y aparatos cruciales, como ventiladores médicos, oxígeno, guantes y termómetros, entre otros.

En general, la mayoría de los países regulan la importación de productos médicos por razones de salud pública y seguridad. Por ejemplo, en los Estados Unidos, la Aduana y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por su sigla en inglés) necesita aprobar la importación de dispositivos médicos y productos farmacéuticos.

La CBP puede evaluar, en el puerto de entrada, si los productos que se van a importar cumplen con las normas aduaneras, como la documentación de entrada, y cumplen con otras leyes y regulaciones de Estados Unidos. El incumplimiento de estos requisitos puede ocasionar demoras en el procesamiento y la liberación de productos a los Estados Unidos, o en algunas circunstancias, la incautación de los productos.

Para abordar cuestiones de procedimiento que podrían retrasar el acceso a productos médicos, algunos países han tomado medidas para simplificar sus procedimientos aduaneros.

China creó un sistema de “carril verde”, que prioriza la inspección y revisión de productos médicos importados con el objetivo de reducir el tiempo de procesamiento reglamentario antes de que los productos puedan ser liberados para su uso.

Del mismo modo, la Unión Europea introdujo recientemente directrices que instruyen a sus Estados miembros a crear “carriles verdes” para el transporte de mercancías a fin de garantizar el acceso a “productos esenciales”, incluidos medicamentos y equipos médicos.

Hasta el momento, Estados Unidos no ha propuesto públicamente enmendar sus procedimientos reglamentarios en respuesta a la pandemia de COVID-19. Sin embargo, la CBP tiene autorización del Congreso para “desarrollar e implementar capacidades de detección y selección de objetivos, incluyendo la priorización de pasajeros y carga”.

Por lo tanto, según se analiza en el Congreso estadounidense, la CBP puede crear un sistema de “carril verde”, similar a los descritos anteriormente, para reducir los tiempos de procesamiento de productos médicos.

Dado que la creación de un sistema de este tipo puede requerir que la CBP complete un proceso de reglamentación, puede que no sea factible implementar este tipo de sistema para abordar el COVID-19 (aunque la CBP podría crear una nueva regulación que se aplicaría a cualquier futura emergencia).

Sin embargo, el Congreso podría considerar usar su autoridad constitucional para “regular el comercio con naciones extranjeras” para implementar más rápidamente nuevos procedimientos de priorización aduanera.

Por su lado, el 16 de marzo, la Comisión Europea emitió directrices para medidas de gestión de fronteras, buscando el equilibrio correcto entre proteger la salud de los ciudadanos, especialmente los viajeros y pasajeros, y garantizar que los bienes y servicios esenciales permanezcan disponibles en toda Europa.

En particular, la Unión Europea estableció que el sector del transporte y la movilidad es esencial para garantizar la continuidad económica, a la vez que la acción colectiva y coordinada es indispensable. Consecuentemente, los servicios de transporte de emergencia deben tener prioridad dentro del sistema de transporte, por ejemplo, a través de “carriles verdes”.

Otra directiva es que las medidas de control no deberían socavar la continuidad de la actividad económica y deberían preservar el funcionamiento de las cadenas de suministro. El transporte sin obstáculos de los bienes es crucial para mantener la disponibilidad de los bienes, en particular de los bienes esenciales, como los suministros de alimentos, incluido el ganado, los equipos y suministros médicos y de protección vitales.

En términos más generales, tales medidas no deberían causar una interrupción grave de las cadenas de suministro, servicios esenciales de interés general y de las economías nacionales y la economía de la Unión Europea en su conjunto.

En México, el 27 de marzo, el gobierno federal publicó un decreto en el que establece que la Secretaría de Salud podrá adquirir todo tipo de bienes y servicios, a nivel nacional o internacional, entre los que se encuentran, equipo médico, agentes de diagnóstico, material quirúrgico y de curación y productos higiénicos, así como todo tipo de mercancías y objetos que resulten necesarios para hacer frente a la contingencia, sin necesidad de llevar a cabo el procedimiento de licitación pública, por las cantidades o conceptos necesarios para afrontarla.

Asimismo, podrá importar y autorizar la importación, así como la adquisición en el territorio nacional de esos bienes y servicios, sin necesidad de agotar trámite administrativo alguno, por las cantidades o conceptos necesarios para afrontar la contingencia.

Lo preocupante, sin embargo, es que paralelamente, hasta el 21 de marzo, 54 gobiernos de todo el mundo impusieron 46 restricciones a la exportación de suministros médicos desde principios de año, reveló un estudio divulgado por Global Trade Alert (GTA).

GTA es una organización que se lanzó en junio de 2009 cuando se temía que la crisis financiera mundial llevaría a los gobiernos a adoptar políticas generalizadas de “empobrecer al vecino” al estilo de la década de 1930.

Por último, pero no menos importante, es que Estados Unidos se ha convertido en el centro de la pandemia, considerando el mayor número de casos de infecciones registradas. Para las aduanas de México, este factor adquiere una relevancia estratégica.

Escrito por Roberto Morales