martes, 29 septiembre 2020
Consultoría

Anticipan llegada pronta de la “Aduana virtual”

La Organización Mundial de Aduanas (OMA) concluyó que las transacciones transfronterizas 100% digitales están llevando a que los gobiernos nacionales reconsideren y reformulen sus procedimientos de controles aduaneros.

Esto ocurre en un contexto en el que cambian aspectos del trabajo diario, como mercancías, país de origen, valoración y clasificación.

Pronto tendremos que centrarnos más en el intercambio de información que en el intercambio de bienes físicos, y esto conducirá a una Aduana virtual”, dijo la OMA en su último informe anual.

En general, el entorno comercial global cambia y evoluciona constantemente, y esto plantea desafíos tanto para las Administraciones de aduanas de los países como para la propia OMA.

Referida por la OMA, esta declaración de Klaus Martin Schwab, presidente ejecutivo y fundador del Foro Económico Mundial, describe con precisión el mundo actual: “La aceleración de la innovación y la velocidad de la disrupción son difíciles de comprender o anticipar, y estos factores constituyen una fuente de sorpresa constante, incluso para los mejores conectados y mejor informados”.

Además de ello, las aduanas deben abordar muchos desafíos y riesgos, y aprovechar oportunidades tales como: el crimen organizado transnacional y las organizaciones criminales internacionales, la crisis del multilateralismo, el lavado de dinero basado en el comercio y las nuevas tecnologías.

Otro documento difundido por la OMA destaca que el futuro de las operaciones aduaneras se está orientado hacia el intercambio fluido de información que lleva a las aduanas virtuales, donde la presencia física de la mercancía deja de ser esencial y las transacciones se documentan con medios electrónicos.

Asimismo, mientras que la proliferación de las Tecnologías de la Información y Comunicaciones ha ayudado a impulsar el crecimiento económico, el avance social y las mejoras en los estándares de vida, también ha creado una creciente división digital, que amenaza con afectar negativamente a las micro, pequeñas y medianas empresas (Mpymes), especialmente en los países en desarrollo.

Desde otro ángulo, el Servicio de Recaudación Interna de Estados Unidos no grava activos intangibles, sí lo hace con los ingresos que se obtienen de ellos. En la contabilidad financiera, las empresas pueden asignar un valor monetario a los intangibles (marcas registradas y derechos de autor, por ejemplo), pero en su contabilidad fiscal, solo contabilizan los ingresos, no el valor del activo en sí mismo.

Un activo intangible es un “activo no monetario identificable sin sustancia física”, de acuerdo con Deloitte. El dueño espera que el bien intangible produzca ingresos en el futuro.

Actualmente, la OMA continúa debatiendo si el comercio de bienes intangibles, o comercio digital, es “comercio de mercancías” o “comercio de servicios”. Esta es la pregunta fundamental, según esa organización, que subyace en el asunto de si las transmisiones electrónicas deberían o no estar sujetas a derechos aduaneros.

Hasta ahora, ningún acuerdo multilateral ha abordado específicamente el tema. Sin embargo, algunos acuerdos de libre comercio han definido “producto digital” como una categoría por separado (no son ni bienes ni servicios).

Así, la “economía digital” se verá desbordada con “intangibles”, “mercancías digitales” y “servicios digitales”. El software tal vez no sea solo un programa de computadora independiente. Puede funcionar, ya sea con productos de datos, de audio o video. De manera similar, los productos de audio, video o datos pueden tener un producto de software que los hace funcionar. Por lo tanto, los productos de software, sonidos, imagen, datos y documentos o combinaciones de ellos pueden existir como “bienes/productos digitales”.

Reconocer la trazabilidad de “bienes digitales” es una de las necesidades más importantes de una “economía digital”, según la OMA. El volumen de ese comercio será enorme en el futuro ya que se ha desencadenado la economía digital.

Una “economía digital”, será desbordada por el comercio no solo de “bienes digitales” y “servicios digitales”, pero también por el comercio del “derecho de uso” o “transferencia del derecho de uso”, de bienes tangibles.

En la era de la Industria 4.0 es nuestra responsabilidad trabajar duro para adoptar la innovación y garantizar que se traduzca en oportunidades para nuestras administraciones de aduanas”, instó la OMA.

Escrito por Roberto Morales