Domingo, 19 mayo 2019
Logística

Comportamiento de la flota de autotransporte federal

Datos recientes de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes revelan por una parte que la edad de la flota de autotransporte federal acusa una antigüedad de casi 18 años y por la otra, que en el comparativo anual entre el mes de febrero de los años 2018 y 2019, la flota total del autotransporte federal de carga, se ha incrementado en poco más del 7 %. Los datos anteriores son contrastantes, ya que si bien el número de unidades se está incrementando a una tasa por encima del crecimiento de la economía, en el otro sentido, su velocidad de renovación está disminuyendo.

Lo anterior tiene su fundamento en que por un lado, las expectativas de la industria del transporte es que la demanda de movimientos aumente, aun a pesar de las declaraciones de Donald Trump, la demora en la aprobación del Nuevo Acuerdo entre Estados Unidos Canadá y México (USMCA por sus siglas en inglés) que sustituye al TLCAN, y la desaceleración que acusa nuestra economía, aunado a la baja en las expectativas de su crecimiento para finales de 2019.

En el otro lado de la moneda, se encuentra el envejecimiento de la flota motriz del autotransporte de carga, lo cual tiene su origen en dos factores fundamentales: el incremento constante de los precios de las unidades nuevas y la poca o nula provisión que las empresas y sobre todo los hombres camión, hacen dentro del monto del flete cobrado, para por una parte, amortizar la inversión y por la otra, para crear un fondo tendente a la sustitución de las unidades, una vez que ha terminado su vida útil.

Dentro de este contexto también podemos mencionar que las cifras de envejecimiento, evidencian el fracaso de los programas del Gobierno Federal orientados a los estímulos para la sustitución de unidades de autotransporte mediante tres iniciativas:

1). El Programa de Transporte Limpio, programa voluntario para que el transporte de carga y pasajeros sea más eficiente a través de la adopción de estrategias, tecnologías y mejores prácticas;

2) El impulso a la sustitución y modernización de la flota a través del Esquema de Sustitución Vehicular; y

3) El Programa para la Modernización de la Flota del Autotransporte Federal operado por NAFIN para facilitar la renovación del parque vehicular del transporte de carga y pasaje federal a nivel nacional, mediante el acceso a financiamiento y garantías.

La iniciativa 3 se ha buscado reforzar desde el año 2004, a través de un proceso donde las unidades “viejas” son chatarrizadas (destruidas en un centro de acopio especializado) por lo cual extiende un certificado que es canjeado por el propietario de la unidad destruida por un monto aproximado del 15% del valor de una unidad nueva, el cual se aplica como el enganche para la compra de la misma.

Adicionalmente, el Gobierno Federal a través de las Secretarías de Comunicaciones y Transportes (SCT) y de la de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) en conjunto con el Gobierno Federal de Alemania, impulsaron en noviembre de 2015 el “Programa Mexicano-Alemán para NAMA (Acciones de Mitigación Apropiadas Nacionalmente) el cual se implementó como parte de la Iniciativa Internacional sobre Cambio Climático. Lo anterior tomando en cuenta que el transporte automotor representa el 21% de las emisiones de gases efecto invernadero (GEI) en México y que con base en el consumo de diésel, se estima que el 5% corresponde al autotransporte federal de carga.

El objetivo de la NAMA fue el de reducir las emisiones de GEI a través del aumento de eficiencia energética de los segmentos Hombre-Camión y Pequeño Transportista. Estos segmentos poseen más de la mitad de la flota de carga del país, y la mayoría de sus unidades tienen una edad mayor al promedio nacional y en consecuencia niveles de emisiones elevados.

La menor eficiencia energética y equipamiento tecnológico asociado a estas unidades no presupone una falta de voluntad ni profesionalismo del sector. Por el contrario, es el resultado de diversas limitantes técnico-operativas, financieras, institucionales y regulatorias que enfrentan.

En este sentido, la NAMA buscó resolver algunas de estas limitaciones por medio del fortalecimiento de programas existentes así como la implementación de nuevas acciones. La NAMA se integró por tres intervenciones, cada una con un sistema de medición, reporte y verificación, así como opciones de financiamiento.

a). Modernización de la flota, -específicamente Esquemas de Sustitución y Renovación Vehicular-. Esta intervención consistió en la publicación del decreto por el cual se aumenta el incentivo fiscal para la renovación del parque vehicular del autotransporte mediante la chatarrización de unidades viejas y su renovación con unidades más limpias (DOF 25 julio 2016), así como por la actualización de la Norma Oficial Mexicana NOM-044-SEMARNAT-2006. Hacia el futuro, se propuso el desarrollo de una Norma de Eficiencia Energética para Vehículos Pesados, la provisión de financiamiento adicional para renovación de la flota para cumplir con la NOM-044 y la implementación de EcoZonas o zonas de bajas emisiones en varias Áreas Metropolitanas del país.

b). Capacitación para la profesionalización del sector. Consistió en la capacitación de operadores en conducción técnico-económica, selección adecuada de vehículos, gestión óptima de uso del combustible, y mejora en el mantenimiento de las unidades. En ese sentido, se realizaron capacitaciones y diagnósticos energéticos en empresas de transporte, y se desarrollaron materiales didácticos como videos y manuales de capacitación. Los siguientes pasos son la creación de una red nacional de capacitación y una plataforma en línea, el diseño de un programa de evaluación y seguimiento a la capacitación, difundir el programa y establecer una Licencia Verde.

c). Tecnologías para el ahorro de combustible, específicamente aquellas orientadas al uso del doble remolque. Incluye el desarrollo de una herramienta de cálculo para estimar costo-beneficio por inversión en tecnologías y un video de promoción para el Programa de Transporte Limpio. Las acciones propuestas fueron la creación de un fideicomiso para financiar paquetes tecnológicos, y el financiamiento a través de bancos nacionales.

Con base en las cifras registradas y los antecedentes en el tema que nos ocupa en este inicio del 2019, sería muy conveniente para la actual administración federal, reforzar las acciones y dar seguimiento a las iniciativas y programas instrumentados en los sexenios anteriores, que buscan alcanzar para el año 2035, una contribución significativa en el reducción de los GEI, a la par de la renovación de la flota de autotransporte federal.

 

Análisis por Sergio García