Jueves, 21 febrero 2019
Consultoría

El CPTPP aumenta la transparencia aduanera

El Tratado de Integración Progresista de Asociación Transpacífico (TIPAT, o CPTPP por sus siglas en inglés) establece reglas para mejorar la facilitación del comercio, aumentar la transparencia en los procedimientos aduaneros y garantizar la integridad en la administración aduanera.

Estas reglas ayudarán a las empresas del CPTPP, incluyendo a las pequeñas y medianas empresas, mediante el fomento de tramitaciones ágiles de procesos aduaneros y fronterizos, y la promoción de cadenas de suministro regionales.

El CPTPP entró en vigor el 30 de diciembre entre Australia, Canadá, Japón, México, Nueva Zelanda y Singapur. Para Vietnam, si vigencia comenzará el próximo 15 de enero. Brunei, Chile, Perú y Malasia se integrarán una vez que concluyan sus procesos jurídicos internos y notifiquen de ello a Nueva Zelanda como depositario del Acuerdo.

Los países Parte del CPTPP han acordado transparentar las reglas, lo cual incluye la publicación de sus leyes y regulaciones aduaneras, así como disponer el despacho de mercancías sin demoras innecesarias y bajo fianza o “pago bajo protesta”, cuando las aduanas no hayan emitido aún una decisión sobre los montos de impuesto o cuotas adeudadas.

Convinieron además resoluciones anticipadas sobre valoración aduanera y otros asuntos que ayudarán a las empresas, tanto grandes como pequeñas, a comerciar con certidumbre.

También pactaron disciplinas sobre sanciones aduaneras que ayudarán a asegurar que estas penalizaciones sean administradas de manera imparcial y transparente.

Debido a la importancia del servicio de envíos de entrega rápida para los sectores empresariales incluyendo pequeñas y medianas empresas, acordaron disponer de procedimientos aduaneros expeditos para los envíos de entrega rápida.

Para ayudar a contrarrestar el contrabando y la evasión de impuestos, se comprometieron a proporcionar información, cuando se solicite, para ayudarse mutuamente a hacer cumplir sus respectivas leyes aduaneras.

En el desarrollo de normas sobre Medidas Sanitarias y Fitosanitarias (MSF), han fomentado su interés común en asegurar reglas transparentes, no discriminatorias basadas en ciencia, y reafirmaron su derecho a proteger la vida o la salud humana, animal o vegetal en sus países.

El CPTPP pretende construir sobre las reglas MSF de la Organización Mundial de Comercio (OMC) para la identificación y administración de riesgos, de manera tal que no resulten más restrictivas de lo necesario.

Los países acordaron permitir al público comentar sobre propuestas de MSF para informar sus procesos de decisión, y asegurar que los comercializadores comprendan las reglas que tendrán que seguir.

Como resultado de este acuerdo comercial, los programas de importación están basados en los riesgos asociados a las importaciones, y las revisiones a las importaciones se deben realizar sin demoras indebidas.

Otro punto es que las medidas de emergencia necesarias para la protección de la vida o salud humana, animal o vegetal, podrían ser adoptadas en tanto que la Parte que las adopta se lo notifique a todas las otras Partes.

La Parte que adopte una medida de emergencia revisará las bases científicas de esa medida dentro de un periodo de seis meses y hará públicos los resultados de tales revisiones a cualquier Parte que lo solicite.

Adicionalmente, las Partes del TPP se comprometen a mejorar el intercambio de información relacionada con las equivalencias o solicitudes de regionalización, y a promover auditorías basadas en mecanismos que determinen la efectividad de los controles regulatorios de la Parte exportadora.

En un esfuerzo por resolver de manera expedita asuntos de MSF que surjan entre ellas, han acordado establecer un mecanismo para consultas entre gobiernos.

La apertura comercial del CPTPP será trascendente considerando que México otorgará una liberalización inmediata en 77% de sus importaciones de productos, mientras que ganará acceso a partir de ese mismo momento a 90% de los mercados de bienes de sus 10 países socios.

México busca, a través de este tratado de libre comercio, impulsar sectores y productos como automotriz, aeroespacial, dispositivos médicos, equipos eléctricos, cosméticos, tequila, mezcal, cerveza, aguacate, carne de res, carne de cerdo y jugo de naranja.

Por el contrario, concederá mayor apertura a bienes sensibles como lácteos (a través de cupos en quesos, mantequilla y leche en polvo), arroz (liberalización total en 10 años) y atún, sardinas y prendas de vestir (liberalización total para los tres productos en 16 años).

 

Escrito por: Roberto Morales

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