Domingo, 16 diciembre 2018
Consultoría

El imperativo de la eficiencia en el control del fraude y el contrabando

En el segundo día del XIX Congreso Internacional del FITAC, se llevó a cabo un panel que reunió a expertos de diferentes nacionalidades para exponer sobre las propuestas que mejorarán el sistema de control de fraudes y contrabando en América Latina. En este ejercicio, Pedro Castro -Vicepresidente de ASAPRA para el Cono Sur-  dio inicio al diálogo apuntando que, para hacer más eficiente la labor de las adunas hoy en día, es necesario contar con tecnología y personal calificado que use perfil de riesgo, así como agentes aduanales que proporcionen información adecuada, completa, actual y confiable.

Castro, quien fuera moderador del foro, pidió a los tres panelistas que compartieran cómo están actuando y qué herramientas  han mostrado más eficiencia para hacer frente a esta problemática; cuáles han sido los principales obstáculos y factores de resistencia que han encontrado y cómo es que se puede contribuir al logro de los objetivos.

El Cr. Enrique Canon, Director Nacional de Aduanas de Uruguay, comenzó compartiendo el proceso de planeación estratégica que inició en 2010 -con una visión proyectada hacia el 2030- y cuyos proyectos principales son: SIIA ( Sistema Integrado de Inteligencia Aduanera) – gestión de riesgo; Certificación ISO del Proceso de Auditorías a empresas y el desarrollo del Mantis Uruguay Tránsito Seguro (implementación del Precinto Electrónico).

En cuanto al SIIA, indicó que este sistema analiza la información, implementa los modelos de riesgo y retrolimenta sobre las cargas o despachantes que requieren mayor atención; y explicó que, la gestión de riesgo en Uruguay tiene 3 momentos: cargas en arribo (antes de que lleguen las mercancías), el proceso de carga previo al despacho, y el a posteriori.

“Tenemos más de 90 reglas aleatorias para filtrar cuando está la carga y ha sido confeccionada la declaración, (estas reglas) son fijas y se evalúan con el propio sistema, las normativas y bajo tres modelos econométricos que se aplican a diferentes regiones del país”, dijo.

Por su parte, apuntó que el sistema Mantis almacena -previa y posterior a la auditoria a la empresa- toda la información, la cual vierte en el sistema informático de inteligencia aduanera. “En 2016, de  385 empresas auditadas, tuvimos éxito en el 93% de los casos… Por lo tanto, podemos sostener que se trata de un modelo preventivo”.

Aseguró que el Precinto Electrónico ha permitido descubrir eventuales fraudes y tránsitos de contrabando que ingresan al país y, de este forma, detener a muchos contrabandistas. “En 2011, el 92% del despacho tomaba mucho más de 8 horas y ahora, en 2017, 96.4% de los despachos toman menos de 8 horas…Esto se debe a que se habilitó la operativa de tránsito las 24 horas del día (anteriormente era hasta las 19 horas), y con ellos se disminuyó las primas de seguro entre un 3 a 5% (menor riesgo), y se asignó al personal aduanero que custodiaba las mercancías, a otras funciones de mayor relevancia”.

Por último, dijo que los principales obstáculos hasta ahora han sido: conseguir la información en forma anticipada (agencias marítimas que proporcionen anticipadamente la información); la resistencia de los agentes de transporte hacia el precinto electrónico (porque pensaban que perdían independencia); sin embargo aseguró que ambos ya son temas superados y finalizó declarando que la resistencia más grande que hay en la aduana de cualquier parte del mundo, es cambiar su cultura institucional.

Posteriormente, Luis Sierra – Agregado en Colombia en la lucha contra el contrabando y fraude aduanero – habló sobre la inmigración y la implementación aduanera. Comentó a los asistentes que su agencia sobre seguridad nacional tiene la más amplia autoridad en investigar violaciones de ley en EEUU, y está enfocada en temas de inmigración y aduana en todo lo que cruza los puertos y fronteras con dicho país. Dijo que, en trabajo conjunto con la Customs Border Protection (CBP) para el combate al contrabando, en los últimos años “se han dado golpes muy fuertes contra este delito”, desarticulando incluso, importantes bandas criminales.

Tras una my breve intervención, Sierra concluyó declarando que el contrabando y el fraude aduanero es una amenaza igual de importante que el narcotráfico y el lavado de activo; por lo que aprovechó para preguntar a los asistentes (agentes aduanales, oficiales de anuales y compañías) cómo podrían apoyarlos y, de esta forma, trabajar haciendo equipo para enfrentar el contrabando y fraude aduanero.

Por último, la PhD Natasha Avendaño García, Directora de Gestión de Procesos Organizacionales de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales de Colombia (DIAN), habló sobre la Gestión del riesgo, como la clave para la eficiencia en el control del fraude y el contrabando.

Después de explicar cómo ha sido la evolución de la composición de los ingresos administrados por la DIAN en los últimos años, dijo que sólo el 4% de los ingresos de esta Asministración se deben a tributación, pues ésta ya no es su principal función.

“Hemos tenido que cambiar la visión de cómo gestionamos la aduana en el mundo y debemos pensar en otros delitos, irregularidades como el fraude aduanero y delitos conexos”. Por lo que, para garantizar el cumplimiento de la obligación aduanera, la DIAN sólo dirigirá sus actividades de control con énfasis sobre las operaciones que representan mayor riesgo.

En este sentido y con el propósito de eficientar la facilitación, en las operaciones legales de comercio exterior se está otorgado tratamiento especial -dispuesto en el Decreto 390 (de gestión de riesgo) de 2016- a los usuarios con operaciones confiables. Este ejercicio de gestión del riesgo, implica la valoración (de riesgos), identificación, análisis, evaluación y priorización; controles y tratamientos especiales; así como el monitoreo y evaluación constante para definir controles o tratamientos especiales.

La colombiana apuntó que con su sistema de gestión de riesgo, sí se está identificando, valorando y ponderando los elementos de la gestión del riesgo; al mismo tiempo que se da cumplimiento a las obligaciones tributarias, aduaneras y cambiarias por parte de los usuarios, operadores de comercio exterior, de sus socios y vinculados que determina la calificación o puntaje único.

“De esta forma surge un modelo de Calificación de Usuarios y Contribuyentes que permite detectar el control previo, concurrente y posterior sobre los individuos que realizan operaciones de alto riesgo,” cuya base de su análisis son los individuos y no las mercancías. “Todos los individuos (empresas y personas) son tratados como

contribuyentes y obtienen un puntaje único general que permite establecer su nivel de riesgo para la entidad en el no cumplimiento de sus obligaciones tributarias, aduaneras y cambiarias”, explicó.

Avendaño García aclaró que pese a los esfuerzos por mejorar la facilitación; por el momento,  su administración no podrá renunciar a los controles en la operación del comercio exterior en estos tres momentos: Control anterior o previo, control simultáneo o durante el proceso de desaduanamiento, y Control Posterior.

“Contamos con alertas internacionales que nos envían y estamos en constante comunicación con diferentes agencias sobre posibles irregularidades detectadas en el control anterior, que son nuestra fuente de información para adoptar medidas de control en carga por vía marítima, aérea y terrestre.

En cuanto al control simultáneo, explicó que con la información de los diferentes documentos y declaraciones aduaneras disponibles a través de los sistemas informáticos, el sistema de selectividad utiliza -en tiempo real- reglas basadas en técnicas y análisis de riesgos para determinar el canal de selección a aplicar en: Importación, exportación, tránsitos, tráfico postal y régimen de viajeros.

Finalmente, dijo que a diferencia de Uruguay,  el Control posterior en Colombia se maneja ejerciendo a partir del desaduanamiento de las mercancías o de la conclusión del régimen o destino aduanero.

“Estoy convencida que con la aplicación de criterios objetivos que permitan identificar, valorar y controlar conductas que conlleven el incumplimiento de normas aduaneras, estamos logrando un equilibrio entre el cumplimiento de las obligaciones aduaneras y la facilitación de las operaciones de comercio exterior”, concluyó.

Escrito por: Diana Ramírez

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