Miércoles, 14 noviembre 2018
Logística

Estructura de los modos de transporte IX

Con este artículo dedicado a la descripción de los medios aéreos, completaremos el análisis de los vehículos destinados al manejo de carga dentro de los distintos modos de transporte. Básicamente las aeronaves se dividen en tres grandes grupos con independencia de su forma de propulsión: las espaciales (aquellas que pueden volar fuera de la atmósfera terrestre hasta algún punto o cuerpo celeste en el espacio sideral), las de ala fija (avionetas, aviones, jets, etc.) y las de ala rotatoria (helicópteros y drones).

Dentro de cada uno estos grupos existen dos clasificaciones adicionales: las aeronaves tripuladas y las no tripuladas. El avance tecnológico actual permite reutilizar algunas aeronaves espaciales como es el caso de los denominados transbordadores, cuyo propósito es transportar astronautas y carga diversa entre la tierra y las estaciones espaciales que circunnavegan la órbita terrestre.

Para el caso de las aeronaves empleadas en forma comercial para movilizar mercancías y diversos tipos de carga entre los aeropuertos a nivel nacional e internacional, las más comunes son las denominadas de ala fija, con propulsores de hélice o turborreactores. Dentro de este tipo de aviones se tienen por una parte los denominados mixtos (que transportan pasajeros y carga), así como los dedicados solo para el movimiento de bienes, conocidos como cargueros.

Las dimensiones de una aeronave comprenden su fuselaje (la parte central cilíndrica donde se alberga a la tripulación, a los pasajeros y a la carga), el cual se mide en forma longitudinal desde la “nariz” frontal hasta la extensión de su cola. Su envergadura, que se establece como la distancia horizontal entre los extremos de sus alas principales y, su altura, medida desde el suelo donde descansa el tren de aterrizaje, hasta el punto más alto del avión, el cual generalmente es el timón de cola. De manera complementaria, se determinan las medidas específicas del fuselaje, referidas al compartimiento disponible para transportar carga, las compuertas de acceso y los gálibos interiores que permiten las maniobras de carga y descarga de los distintos tipos de bienes y de los pallets y contenedores aéreos.

La capacidad de las aeronaves se mide entonces por una parte, por el tonelaje máximo que pueden transportar y por la otra, por los metros cúbicos disponibles en el compartimiento de carga para albergar mercancías y bienes sujetos al transporte aéreo. Con base en el modelo y tipo de avión y su fabricante, se cuenta con una gama muy amplia de capacidades que van desde 1.5 hasta las 250 toneladas, así como desde los 15 hasta los 1,300 metros cúbicos, tal como se muestra en los ejemplos de la tabla siguiente:

Otras consideraciones para establecer la capacidad máxima de transporte de una aeronave, tienen que ver con el peso bruto límite para el despegue, el cual está condicionado a la altura sobre el nivel medio del mar en la cual se encuentra el aeropuerto de salida (a mayor altura, menor tonelaje) y a lo largo de la pista disponible para dicha maniobra (entre más corta, menos peso permitido). También influye la autonomía de vuelo requerida para que la nave cubra los puntos de origen y destino o bien de escala, lo cual determina el nivel de llenado necesario de los tanques de combustible, cuyo mayor peso reduce la disponibilidad de carga.

Los aviones para carga generalmente cuentan con características especiales que mejoran su funcionalidad:

  • Un fuselaje más ancho, para aumentar su capacidad y permitir carga más voluminosa.
  • Más ruedas en el tren de aterrizaje, para realizar maniobras más seguras en pistas no optimizadas.
  • Ubicación de las alas principales a una mayor altura, para colocar la carga cerca del suelo.
  • Una compuerta trasera y cola elevada que facilita las maniobras de carga y descarga.

Entre las aeronaves de mayor capacidad para carga existentes en la actualidad, se puede mencionar a la familia de los Antonov de origen ruso en sus versiones 124 y 225, este último conocido como “Mriya. A la familia franco-inglesa de los Airbus en sus versiones 380-800 y el 300-600 denominado “Beluga” por su parecido en su diseño jorobado a las ballenas del mismo nombre, el cual se emplea para el transporte de fuselajes de aeronaves en construcción y finalmente a los aviones norteamericanos del fabricante Boeing: el 747-400 y el 787 llamado “Dreamlifter” con su fuselaje de doble altura.

Por lo que respecta a las naves de ala giratoria se tiene en primer término a los helicópteros, usualmente empleados para transportar carga entre puntos de difícil acceso para los aviones (como las plataformas petroleras marinas) o bien para efectuar maniobras de carga voluminosa o de gran peso (conocidos como grúas volantes), para el caso de antenas de televisión, vehículos de guerra o estructuras que deban ser elevadas a las azoteas de edificios, cimas de montañas, zonas de difícil acceso terrestre o bien puestas sobre embarcaciones ancladas en el mar. Entre los más populares se tienen a los norteamericanos Sikorsky de doble motor y al Bell 214 “Big Lifter”. También figuran los europeos del fabricante Aerospatiale entre los que destacan los modelos Puma y Super Puma.

Por lo que respecta a los Drones, los cuales se definen como  vehículos aéreos no tripulados, (UAV por siglas en inglés), fueron inicialmente diseñados para misiones militares de reconocimiento y vigilancia, provistos de cámaras de video y otros sensores con transmisión remota. Entre sus propiedades deben ser reutilizables, capaces de mantener un nivel de vuelo controlado y sostenido y, estar propulsados por motores de explosión o de reacción.

En cuanto a su uso comercial para carga, a finales de 2014 se realizó por primera vez el envío de medicamentos utilizando un Dron llamado DHL Parcelcopter de navegación automática para facilitar su despegue y aterrizaje; puede alcanzar una altura de 50 metros y desplazarse a 18 metros por segundo llevando paquetes de hasta 1.2 kilogramos. Estas pequeñas aeronaves se han popularizado rápidamente por su versatilidad y bajo costo para ser utilizadas de manera masiva por empresas especializadas de paquetería y mensajería en entregas y recolecciones en zonas urbanas y suburbanas conflictivas, formando verdaderos trenes aéreos.

 

Escrito por: Sergio García