sábado, 22 febrero 2020
Logística

Logística para la importación de combustibles V

El artículo anterior sobre este mismo tema que compartimos con nuestros lectores, abordó de manera enunciativa el factor de las terminales interiores de almacenamiento y trasvase para el manejo y distribución final de hidrocarburos de importación. En ese sentido, en esta ocasión profundizaremos en los elementos fundamentales para la localización, diseño y conectividad necesaria de estas instalaciones, entre otros aspectos.

Sobre el particular, mencionaremos que todos los elementos involucrados en la importación de hidrocarburos, constituyen un sistema estructurado que tiene como propósito obtener resultados con alta eficiencia en términos de operaciones, seguridad, oportunidad y costo. En ese sentido, las instalaciones de almacenamiento y distribución, forman parte importante de todo el proceso, sin ellas, no podría materializarse una importación adecuada.

El primer punto a considerar es el relativo a la localización de la terminal. Este debe obedecer a diversos factores de decisión que pueden agruparse en: 1. Mercado de influencia; 2. Disponibilidad de superficies; 3. Conectividad modal; 4. Impacto ambiental; 5. Seguridad en el entorno y, 6. Diseño y operación.

La primera consideración a la hora de decidir la instalación de una terminal de almacenamiento y trasvase de hidrocarburos, debe corresponder a la demanda identificada de los productos a manejar, ya sea de parte de la red de distribución que está íntimamente ligada a las estaciones de servicio a las cuales atenderá o bien de parte de proveedores de transporte carretero de última milla. Los volúmenes determinados en esta etapa del análisis, tendrán una influencia decisiva en el tamaño, configuración y capacidades de la instalación a desarrollar.

El área de influencia de la terminal, deberá situarse en un radio no mayor a los 250 km de su mercado meta, a fin de que el costo de distribución terrestre sea lo más económico posible, así como que los tiempos de recorrido y la oportunidad de abastecimiento, correspondan con los requerimientos de ese mercado.

Una vez establecidas las localidades alternativas para la ubicación de la terminal, se deberán buscar superficies disponibles, cuya extensión, permita albergar los tanques de almacenamiento, las áreas de maniobras, las zonas de seguridad e impacto, los talleres de mantenimiento y las oficinas, así como un porcentaje aproximado del 20% adicional para futuras expansiones.

Los predios identificados con las condiciones requeridas, deberán contrastarse con la infraestructura de conectividad modal necesaria, como es el caso de vías ferroviarias y carreteras. Resulta más conveniente que la instalación esté contigua o muy cercana a vías de ferrocarril que a carreteras, ya que por una parte el movimiento de hidrocarburos por el modo férreo permite un mayor volumen de embarque a un menor costo por tonelada/kilómetro y, por otra parte, resulta más económico el desarrollo de un kilómetro de vialidad para conectar con alguna carretera que el costo de uno de vía de ferrocarril.

La parte de la vialidad de acceso deberá considerar tener las menores pendientes posibles y una geometría que permita el tránsito y acceso seguro de las unidades de autotransporte que realizarán la distribución desde la terminal hasta la carretera más cercana.

Los aspectos de impacto ambiental y de seguridad en el entorno, tienen que ver con que las superficies seleccionadas se encuentren a una distancia adecuada de asentamientos poblacionales, áreas industriales o centros escolares para mitigar posibles impactos indeseables por accidentes y que no estén cercanas a cuerpos de agua, flora, fauna o zonas sensibles a contaminación por vapores o derrames.

En la fase de diseño de la instalación deben tomarse en cuenta en primer lugar, los aspectos relativos a la espuela de conexión a la vía ferroviaria principal cercana, que incluye una vía conocida como ladero, la cual hace posible las maniobras de los trenes que conduzcan el equipo cargado hacia la terminal o bien que retiren el equipo vacío.

En este caso, es importante establecer si puede ubicarse algún terreno que pueda conectarse a más de una concesionaria ferroviaria. Subsanado este punto de la conectividad, los peines de vía se diseñarán de manera tal que tengan un grado de curvatura adecuado, así como la extensión suficiente para permitir las maniobras ferroviarias de patio de manera segura.

Dependiendo del volumen a manejar y la frecuencia de los embarques, es posible establecer instalaciones con tanques fijos de almacenamiento o bien que los propios carros ferroviarios sean el almacén de los hidrocarburos mientras se descargan directo a unidades de autotransporte. También puede ser una instalación hibrida con ambas alternativas. En todo caso, deberán calcularse los costos de arrendamiento de flota ferroviaria contra maniobras de descarga y almacenamiento fijo, así como diseñar una instalación base y su expansión futura por fases de demanda.

Una vez que se haya resuelto el diseño de espuelas, peines y tanques, será necesario considerar la instalación de sistemas de descarga, tinas de recuperación de derrames, así como los diversos dispositivos de prevención de incendios y de atención de personal afectado, en su caso.

En ese sentido, el diseño debe responder por una parte al aprovechamiento integral del terreno y sus curvas de nivel, a la mejor alternativa de conectividad modal, al flujo de unidades ferroviarias y de autotransporte, a las posibilidades de expansión y, sobre todo, a los aspectos de seguridad del entorno y de impacto ambiental. Por lo que respecta a la operación, será necesario que los flujos ferroviarios y carreteros sean independientes de tal forma que no se limiten en ningún momento y que los controles de acceso ferroviario y de unidades de autotransporte, garanticen la seguridad, así como que se eviten incidentes o accidentes.

Los distintos elementos enunciados en este artículo, pueden resumirse en una matriz de decisiones que permita valorar las distintas alternativas en términos de inversión, seguridad, oportunidad, costo y eficiencia.

Escrito por Sergio García