lunes, 9 diciembre 2019
Logística

Logística sustentable, una herramienta para contrarrestar el cambio climático

Desde hace varias décadas hemos escuchado que nuestro mundo se está deteriorando rápidamente a raíz de la creciente emisión a la atmósfera de los llamados gases de efecto invernadero, los cuales han afectado sensiblemente la capa de ozono y la calidad del aire, además de la constante contaminación de nuestros cuerpos de agua, como son ríos, lagunas, esteros y hasta el mar.

Fidel Castro en su discurso pronunciado en la Conferencia de la ONU sobre Medio Ambiente y Desarrollo, celebrada en 1992 en Río de Janeiro, Brasil, advertía sobre los impactos irreversibles en la contaminación del ambiente provocados por las sociedades más ricas del planeta que en ese año consumían casi el 70% de todos los metales y las ¾ partes de toda la energía que se producía en el mundo, con sólo el 20% del total de la población mundial.

Fidel Castro sostenía en aquel entonces, que los países más ricos …”han saturado la atmosfera de gases perforando la capa de ozono, los bosques desaparecen, los desiertos se extienden y miles de millones de toneladas de tierra fértil van a para al mar, provocando la desaparición de numerosas especies de la fauna sobre el planeta”.

Con independencia de su ideología política y su abierta confrontación hacia las potencias mundiales, Fidel Castro tenía razón, al señalar al final de su discurso, que “Mañana será demasiado tarde”. Hoy en día a casi 30 años de ese pronunciamiento, observamos un intenso cambio en los patrones climatológicos que han provocado el deshielo de los glaciares particularmente en la Antártida, -calificado de irreversible-; la elevación de la temperatura del mar que afecta a numerosos hábitats marinos y que incluso ha provocado una intensa invasión de sargazo en las otrora bellísimas playas del Caribe mexicano; los incesantes incendios forestales que lo mismo afectan las selvas del Amazonas que los bosques mexicanos, así como el envenenamiento de diversos cuerpos de agua dulce por la emisión de materias como el arsénico y el cianuro, en los procesos de flotación de minerales y fundición de metales.

La propia China, hoy por hoy la segunda potencia mundial, ha debido cambiar desde hace un lustro sus patrones y paradigmas de crecimiento y desarrollo basados en la intensa actividad industrial y en la producción de acero, para orientarse más a los servicios y el consumo, obligada por la alarmante contaminación del aire en sus grandes ciudades que como Shanghái, no han podido superar sus índices de partículas suspendidas en el aire con daños profundos en la salud de sus habitantes, aún a pesar de colindar con el mar.

Otros países como Francia, le han venido apostando desde hace décadas a la generación de energía eléctrica a partir de plantas nucleares en lugar del uso indiscriminado del carbón, como en el caso de los Estados Unidos. Naciones como Noruega se han trasado el objetivo de privilegiar el uso de los autos eléctricos sobre los de combustibles fósiles, a fin de que en las siguientes dos décadas sean eliminados de su parque vehicular las unidades impulsadas por derivados del petróleo.

En México, mientras tanto, hemos iniciado un poco tarde las medidas para sustituir los combustibles más nocivos como el coque de petróleo y el combustóleo por gas natural en los procesos de generación eléctrica e incorporado la denominada energía eólica en diversas regiones del país con parques como el de la Rumorosa en Baja California y en el estado de Oaxaca principalmente. Sin embargo, debido a nuestra fuerte vinculación con el mercado norteamericano y a la numerosa operación de empresas trasnacionales en nuestro territorio, muchos de nuestros procesos industriales y nuestra movilidad, aún tienen una fuerte dependencia al uso de combustibles fósiles, tendencia que en el futuro inmediato debemos revertir.

En ese sentido, la Logística puede ser una herramienta fundamental para coadyuvar a la mejoría de la sustentabilidad en el planeta. Ejemplos como los seguidos por la industria automotriz, donde los procesos de manufactura esbelta, procesos justo a tiempo y la drástica reducción de los inventarios en planta, han dado pie al establecimiento de clústeres automotrices, son una muestra de lo que puede hacerse en ese terreno.

Del mismo modo, podemos citar la distribución de las unidades armadas, a través de logísticas colaborativas, donde se utilizan todos los modos de transporte con embarques multimarcas y con operaciones conjuntas en terminales especializadas en puertos marítimos e interiores, a través de la participación de operadores logísticos especializados, quienes racionalizan la capacidad de las unidades de transporte, así como las rutas de recorrido.

Otro caso de relevancia, es la reciente alianza entre 3 grandes laboratorios farmacéuticos, quienes decidieron invertir en crear una empresa conjunta dedicada a la logística de sus abastecimientos y la distribución de sus productos finales, mediante políticas de neutralidad con el claro propósito de lograr economías de escala al tiempo que contribuyen con la ecología del planeta.

En México hoy tenemos la oportunidad de establecer numerosos mecanismos logísticos en aras de contribuir al saneamiento del planeta y en lograr un mejor equilibrio de los sistemas naturales. Uno de ellos puede ser la distribución urbana de alimentos, bebidas y toda clase de mercancías, la cual actualmente representa un enorme reto en términos de la creciente saturación de las vialidades y el incremento de la flota vehicular contaminante, con efectos altamente nocivos para la salud y el equilibrio natural.

En ese sentido, desde 2013 se entregaron al Gobierno de México por parte del Banco Interamericano de Desarrollo, los resultados de un estudio denominado Sistema Nacional de Plataformas Logísticas, el cual fue auspiciado por las Secretarías de Economía y de Comunicaciones y Transportes en la administración de Felipe Calderón. En dicho estudio se plantea, entre otras cosas, el desarrollo de una serie de plataformas (85 en total) que, con base en sus diversas vocaciones, pueden ayudar a que los movimientos de transporte y distribución se hagan utilizando la vocación de los distintos modos tanto al volumen, como a la distancia de recorrido y a su accesibilidad en el territorio, apoyados por nodos de articulación.

En el actual gobierno se ha anunciado que los resultados del estudio descrito, se han retomado con la estrategia inicial de captar las necesidades planteadas en la materia por los distintos gobiernos estatales, para de ahí establecer prioridades y los estudios de factibilidad conducentes que permitan un mejor y productivo uso de los recursos para el desarrollo de infraestructura y sistemas logísticos sustentables.

Esperemos que, a la luz de la crítica situación del planeta, se tomen ahora sí cartas en el asunto en nuestro país.   

Escrito por Sergio García

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