miércoles, 21 abril 2021
Logística

Medidas para incrementar la seguridad en el transporte terrestre de carga

Uno de los sectores más afectados por la delincuencia organizada, ha sido el transporte de carga con robos y asaltos a las unidades, situación que se ha venido agudizando en los tiempos del COVID 19 donde los movimientos de mercancías por la vía terrestre, en muchos casos se vieron rebasados por la demanda. En efecto, al estar cerradas muchas de las tiendas, almacenes y puntos de venta directa, el autotransporte multiplicó sus servicios en especial los denominados de “última milla” o de entregas a domicilio.

La situación ha sido aprovechada por los “amantes de lo ajeno” quienes con operaciones cada vez más sofisticadas, interceptan a las unidades en puntos estratégicos de las carreteras y entradas y salidas de las ciudades. Para nadie es desconocido que una de las rutas con mayores incidencias es la México-Puebla-Veracruz, así como el Estado de México, Guanajuato y Jalisco, los cuales se suman a diversos puntos fronterizos del país, donde además se realiza el transbordo de mercancías para llegar a destinos como Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica.

Del mismo modo, los actos delictivos se presentan con mayor incidencia en diversos puntos en la frontera con los Estados Unidos, donde se llevan a cabo las operaciones conocidas como “Transfers”, las cuales consisten en la transferencia de cajas de semirremolque completas entre empresas transportistas mexicanas y estadounidenses, utilizando para ello equipos de arrastre proporcionados por prestadores de servicios norteamericanos, ya que dichas unidades cuentan con matrículas estatales para circular por la Unión Americana.

En ese sentido, se han implementado distintas estrategias y protocolos por parte de diversas empresas tanto las dedicadas a los aspectos de seguridad, como las de logística y las propias prestadoras de los servicios de transportación. Los temas principales donde se han centrado son las medidas preventivas, las de mitigación y las reactivas en tres aspectos fundamentales:

  • Calidad y cumplimiento de los pedidos y las entregas.
  • Seguridad en la Cadena de Suministro.
  • Desempeño Logístico.

Para llevar a cabo esta importante labor se aplican protocolos que contemplan el conocimiento, la innovación y un alcance global. La metodología de los protocolos se basa en los siguientes apartados:

  1. Inteligencia contra el robo de carga. Se implementa a partir de la creación de Centros de Inteligencia de la Cadena de Suministro, donde se lleva un registro pormenorizado de las actividades de robo o asalto a camiones de carga e incluso a unidades de ferrocarril, mediante un mapeo de los sitios de incidencia, modus operandi, horarios y días de la semana recurrentes, así como las mercancías más robadas.

Con estos datos se emite una estadística seleccionada que establece para un periodo determinado, las zonas, carreteras o vías donde sucede la mayor cantidad de hechos. También se clasifican los asaltos por tipo de mercancía y cantidades robadas resultando los que son severos, altos, elevados y moderados. En este apartado, adicionalmente se identifican las acciones cada vez más sofisticadas de las mafias, las cuales inhiben la acción de unidades escolta, desactivan los dispositivos de rastreo y utilizan tecnologías intrusivas para nulificar las señales de ubicación o emisión de alarmas.

A partir de los análisis de la información obtenida, se implementan operativos tácticos, escoltas de seguimiento a distancia, geocercas, puntos selectivos de vigilancia complementaria, nuevos dispositivos ocultos de un solo uso y sistemas de rastreo a prueba de interferencias, los cuales son ubicados en distintos puntos de la unidad motriz y de los remolques o unidades ferroviarias y que emiten diversas advertencias ante estímulos programados. Dichas señales son captadas por Centros de Comando y Control Global, quienes implementan acciones de reporte y recuperación, coordinadas con los cuerpos de seguridad pública.

  • Auditorías y evaluaciones a la Cadena Logística. Los registros de los distintos embarques realizados por la flota propia o contratada, son concentrados durante un periodo mensual a fin de evaluar el comportamiento, duración, paradas y tiempos de cumplimiento de rutas, asociados a los parámetros establecidos por región, ciudad, empresa, centro de distribución, conductores y unidades empleadas.

Los resultados son analizados a fin de detectar desviaciones, incidentes recurrentes, operadores con actividades sospechosas y siniestros ocurridos. Así mismo se establecen los puntos y las paradas que pueden resultar críticas, donde será necesario establecer verificaciones adicionales. Los análisis se extienden a periodos anuales a fin de determinar los meses, horarios y puntos más recurrentes, donde se suscitan los delitos.

Con los indicadores clave de desempeño identificados (KPI), se establecen procedimientos para mantener en resguardo la información sensible de los embarques hasta el momento de entregarlos para su transporte, así como el seguimiento de todas las fases de la transportación hasta su entrega final al cliente.

  • Diseño y actualización de Software y Tecnología. Con base en el “modus operandi” de las mafias, frecuentemente se están desarrollando nuevas aplicaciones apoyadas en telefonía celular y dispositivos autónomos, así como el uso de drones y otras tecnologías que permiten el rastreo de unidades y embarques en tránsito, a través de distintos territorios y zonas del país.

También se establecen lectores de paso AEI que identifican en distintos puntos controlados, el cruce de las unidades equipadas con transponder (remolques y furgones ferroviarios). Todo lo anterior es soportado con torres de control de información que al tiempo que verifican los indicadores clave de cumplimiento logístico, también monitorean la trazabilidad de los embarques. 

Como medidas complementarias a las descritas se sugiere:

-Capacitación constante de personal de conductores con medidas de prevención sobre el uso de estupefacientes.

-Programas de aseguramiento de carga contra riesgos ordinarios de tránsito (ROT) y contra asaltos.

-Control y monitoreo de las condiciones físicas de unidades de tracción y remolques.

De este modo y apoyados en la metodología descrita, diversas empresas de transporte como la naviera Maersk ofrecen nuevos servicios de seguridad para el transporte terrestre, tanto de carga en camión, como ferroviario. Los servicios abarcan sistemas denominados GPS Premium y Candado de Seguridad, ambos para ferrocarril y camión; mientras que también dispone de servicios de Custodias, Escoltas, Tractocamión blindado, Análisis de rutas y Traba-patín, para el caso del autotransporte.

Escrito por Sergio García