viernes, 3 abril 2020
Investiga

¿Qué hay detrás de la importación de Cigarros Electrónicos?

Cigarrillos electrónicos, vapeadores, e-cigs o cualquier otro nombre por el que los identifiques, fueron creados en China en 2004 con la finalidad de acabar con el consumo de tabaco convencional.

Su función es teóricamente sencilla; utilizan una fuente de alimentación (por lo general, una batería recargable de litio), el elemento para calentamiento (bobina del atomizador) y un contenedor del e-líquido para después convertirlo en “vapor de agua”.

No obstante, resulta ser que los cigarros electrónicos son aún más dañinos para la salud. Se han documentado más de 200 casos de pacientes con lesiones pulmonares, en su mayoría jóvenes de partir de 20 años.

Razón por la cual, en México su comercialización fue prohibida desde mayo de 2008 por la Ley General para el Control de Tabaco, pues las etiquetas de fabricación no contienen la información completa sobre los componentes del “e-líquido”, especialmente con respecto a saborizantes y, por lo tanto, no alertaban al consumidor sobre la posibilidad de efectos dañinos.

Sin embargo, se continuo con su venta, pues no se contaba con la armonización en el marco normativo que evitara su comercio ilegal.

El 19 de febrero de 2020, se realizó un cambio en la TIGIE en el que se decreta que las fracciones arancelarias (8543.70.18, 8543.90.03, 3824.90.83) que abordan cualquier sistema electrónico que administre nicotina, soluciones o mezclas y sus partes quedan prohibidas para su importación y exportación.

Esto podría incitar a la población a volver a consumir los cigarros normales, a pesar del aumento de IEPS que tuvieron el año pasado, y por otro, aumentar el contrabando de vapeadores nuestro país.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud indicó que los cigarros electrónicos contienen sustancias tóxicas y cancerígenas superiores a las de un cigarro normal.

En los Estados Unidos, la FDA (Food and Drug Administration) en un intento de disminuir el consumo, prohibió la venta únicamente de los cartuchos con líquidos de sabores, argumentando que los jóvenes buscan más esos que los propios a sabor tabaco o menta.

Con respecto a la Unión Europea, cuenta con sus propias restricciones y la mayoría de sus integrantes prohíben la venta y distribución de e-cigs con algunas excepciones como lo son Alemania o Italia.