viernes, 24 septiembre 2021
Consultoría

Retos, riesgos y oportunidades para exportadores e importadores

Cuando una empresa, del tamaño que sea, emprende su camino hacia el exterior del país con ventas internacionales, además de todos los aspectos positivos que esto conlleva, debe tener en el radar toda la serie de implicaciones de dichas transacciones, las cuales representan tanto riesgo como oportunidades.

En los libros y blogs se habla de riesgos comunes que tienen que ver con temas políticos y económicos prevalecientes en los países de destino u origen de los productos, trabas burocráticas en aduanas y temas arancelarios, entre otros.

Por su parte, la Barra Nacional de Comercio Exterior ubica al menos ocho elementos que pueden representar un riesgo para los exportadores e importadores, que están relacionados con el país de origen de las empresas con las que se negociará el intercambio, las divisas, la elección de los socios comerciales, los términos de los intercambios, las formas y términos de pago, los posibles fraudes, las aduanas, los controles y licencias nacionales, así como los impuestos locales.

Como empresa de financiamiento de PyMEs exportadoras que operan en mercados emergentes como México, India y ahora también de Ecuador, desde Drip Capital identificamos algunos temas a los que, además, se deben tener en consideración al momento de trazar un plan de exportación o importación.

El primer reto tiene que ver con un fenómeno que, aunque parece relativamente nuevo, ha sido originado por algunas áreas de mejora en la operación comercial internacional. Se trata de la escasez de contenedores que ha prevalecido desde hace varios años, pero que se ha intensificado desde el 2020 debido a, entre otros aspectos, la inactividad o bloqueo en los puertos clave a nivel global, por los efectos de la pandemia por la Covid-19.

En un estudio que realizamos recientemente en Drip Capital, ubicamos que este fenómeno encareció los fletes internacionales y cuadruplicó sus costos en solo un año.

Ello sin contar con los gastos adicionales como cuotas compensatorias, aranceles o trabas que pudiera haber en cada uno de los países a los que se exporte o de los que se importe.

Ya que hablamos de Covid-19 y la crisis pandémica, tema ineludible en el último año y medio, hay que recordar la inactividad o la reducción de movimiento que han causado sus repuntes en los puertos a nivel mundial; el mes pasado se estimaba que había alrededor de 175 mil contenedores retrasados en el puerto de Yantian, en Shenzhen, China, el tercero más importante a nivel global.

Otro gran reto es el de los contenedores perdidos en altamar, este año se está rompiendo récord en ese aspecto, pues en el primer trimestre de 2021 se han perdido mil 127 contenedores de transporte marítimo y se ha estimado que las mercancías perdidas por ello tienen un costo que supera los 54 millones de dólares.

Muy relacionado con los dos hechos, escasez de contenedores y pérdida de estos en altamar, se ubica también la escasez de insumos o materia prima, ocasionada por un fenómeno complejo que implica una muy alta y una muy baja demanda de algunos productos.

Para países como México, que basan buena parte de su economía en la manufactura y ensamblado, esto es sin duda es un punto con potencial de afectación real.

A inicios del año se empezaba a hablar de la escasez de semiconductores y microprocesadores, lo cual ha ralentizado la producción automotriz y de aparatos electrónicos, sobre todo de smartphones y ordenadores o computadoras.

Este fenómeno obedece a una alta demanda de productos terminados por compras de pánico o la aceleración de la digitalización, causada por el confinamiento originado por la Covid-19.

También se ha atribuido a la falta de inversión en los fabricantes de estos insumos para generar nuevas tecnologías que den abasto a la demanda y factores políticos vinculados a la guerra comercial entre Estados Unidos y China.

Desde el punto de vista de la prevención, es importante siempre contar con asesoría de expertos aduanales y en comercio internacional. También, aquellos emprendedores que venden al exterior, deben considerar la contratación de seguros comerciales y gestores de riesgo para evitar fraudes o temas relacionados con el impago de las ventas que se realicen.

Finalmente, en materia financiera, es importante tomar en consideración que el encarecimiento de materias primas o productos, así como de fletes implica siempre un reto para la solvencia de las compañías y, al ser considerado como un imprevisto, las empresas deben buscar alternativas que les permitan cerrar la brecha entre la venta y obtener el efectivo por dichas transacciones, sin dejar de ofrecer plazos a crédito para sus clientes, al tiempo que se protegen de posibles bancarrotas o morosidad por las complicaciones del mercado. Para ello, modelos como el factoraje se convierten en un gran aliado.

Escrito por Edmundo Montaño, director general de Drip Capital México.


Sobre Drip Capital
Fundada en 2015, en Palo Alto, California, Drip Capital es una empresa fintech especializada en financiamiento. A través de una plataforma tecnológica que simplifica el proceso de aprobar y financiar clientes, Drip Capital reduce los costos de financiamiento y minimiza los riesgos para las empresas que buscan vender sus productos de manera local e internacional. Drip Capital forma parte de la asociación global de empresas financieras Factors Chain International y del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, COMCE.